Dolor y Límites
“Si pones la mano en la plancha, te vas a quemar.” “Ten cuidado.”
Eso me dijo mi mamá. Pero mi yo de 3 años, teniendo 3 años, decidió que poco importa lo que diga. Buena lección.
El dolor es un mecanismo natural, desarrollado para aprender nuestros límites. Nuestros límites físicos, por ejemplo, pegarte en el dedo chiquito del pie, te enseñan hasta dónde estirarlos. También, nos muestra los límites de lo que nos daña, como el calor alto de la plancha. Pero a veces necesitamos poner la mano plana y llorar un rato para poder aprender.
El dolor emocional sirve la misma función. Si alguien te dice algo que te hiere, aprendes tus límites.
La razón por la que mi mamá sabía lo que podía pasar fue por la ciencia. Ella tiene información o experimentación de primera mano con esa materia y sabe las consecuencias de la acción.
Y, en tu carrera, vas a encontrarte con muchas cosas inciertas. Ya he hablado de la práctica y la teoría, cosas que no te pueden contar, tienes que experimentar. Y esa es la palabra clave: experimentación.
¿Qué es un experimento? Una prueba. Si yo tengo una hipótesis, por ejemplo, en marketing, que va a funcionar una estrategia, muchas veces no lo sé seguramente. Puedo tener experiencia previa que me empuje hacia una predicción más segura, pero, sobre todo en direct response marketing, la información de probar, de actuar, me da mucho poder de actuar y doblar mis esfuerzos o reducirlos.
Lo que pasa con la experimentación es que muchas veces duele. Si tienes un aprego emocional al dinero invertido o al éxito de tu campaña publicitaria, al trabajo que estás realizando o a los recursos, duele.
Las respuestas al dolor son variadas, pero hay dos mentalidades que pueden hacer o deshacer tu carrera:
- "Nunca quiero experimentar eso de nuevo". La persona que piensa esto, tiene la presencia del dolor, quizás porque fue demasiado, quizás porque nunca lo había experimentado. Las personas que experimentan este tipo de dolor entran en un estado de trauma, que les impide considerar si el dolor vale algo.
- La comprensión de que el dolor te enseña. Te muestra tus límites, no es más que información, muchas veces necesaria para poder conocer el terreno en el que te encuentras, porque probablemente lo sientas de nuevo si sigues haciendo lo mismo o cosas similares. Si quieres poder mejorar en tu área, la perseverancia es clave. Los riesgos son importantes de tomar, porque así conocemos qué es lo que funciona y qué es lo que no. Lo importante es mantener una actitud de juego sobre la que podamos experimentar.
El dolor nos regala la información más valiosa: el autoconocimiento. Conocer nuestros límites y capacidades nos permite iterar para poder lograr nuestros objetivos, o alinear los objetivos a lo que mejor nos convenga.