El Blog de Joaquin

El Virus de la Maldad

Los virus son organismos que han impactado la historia de la humanidad. No solamente médicamente, toda la sociedad (sobre todo post-2020) se ha moldeado a ellos. Las infecciones virales son terribles, han matado a millones de personas y, sobre todo, las ha herido y debilitado.

Los virus son sistemas de materia orgánica que tienen un objetivo: multiplicarse. Su ciclo de vida es así:

En la etapa de infección, entran en nosotros, por cualquier apertura que tengamos, como la boca, los oídos, ojos, nariz, genitales, o cualquier herida abierta. Cuando logran entrar, se pegan a una célula, la parte fundamental de los organismos vivos. Se instala y comienza el proceso de replicación en la célula, que se convierte en un zombi con el único propósito de servir al virus. No para de multiplicarse hasta hacer explotar la célula y poder infectar otras células, reiniciando el ciclo del virus.

Concretamente, acabamos de describir 4 etapas del ciclo de vida viral.

Si a la naturaleza le sirve algo en un lado, tiende a imitarlo en otros lados. Por eso es que la maldad también es un virus.

El objetivo de la maldad es una: multiplicarse. Entra cuando estamos vulnerables, sensibles y abiertos al mundo. Si alguien, por ejemplo, nos ve muy felices y ya porta la maldad, nos puede insultar y herirnos. La maldad entra por la herida abierta.

Cuando entra en nosotros, se pega en nuestros pensamientos, replicándose mientras más atención le pongamos. Poco a poco empieza a multiplicarse y a llenar nuestros días. No sabemos por qué está pasando, pero entramos en un estado replicativo, somos zombies dedicados a dar vueltas alrededor de la maldad.

Y lo peor de todo es que, cuando por fin nos sobrepasa y explotamos, se lo mandamos a otras personas para que se contagien.

La maldad, como unidad, puede verse como gritos, como golpes, como insultos. Es triste, porque las personas que afectan a los demás, son personas que han sido heridas.

Pero, tal como la medicina, tenemos una solución. El modo en que funcionan los tratamientos antivirales, no es matar al virus, sino retrasar su proceso, lo suficiente para que el sistema inmune lo pueda contrarrestar. Como tal, en el ciclo de vida de la maldad podemos actuar así:

Vivimos con virus todos los días. Pero no tienen por qué multiplicarse. Nuestra sociedad puede moldearse por algo diferente, tú escoges en qué lugar quieres vivir. Cuídate y cuida a los demás.